viernes, 22 de agosto de 2014

"El gran Pez" 1er año.


Hola Chicos/as:
Aquí les dejo el enlace para que puedan ver la película. Si no se puede por alguna razón, trataremos de verla el jueves próximo ya que la estoy pasando a otro dispositivo distinto al CD.
Traten de verla por este medio.

Saludos.




martes, 17 de junio de 2014

"Entre los muros" Construcción de la ciudadanía 3"

Hola chicos/as:

Les dejo la película para que la vean, saquen sus conclusiones y la analicemos el miércoles próximo.

En el caso de no poder abrir el video, a continuación les dejo el link:

https://www.youtube.com/watch?v=PRROCpLQ9co


Que la disfruten.
Saludos.



viernes, 13 de junio de 2014

"La Soga". 2do 3ra. Secundaria Media 13.

Hola chicos/as.

Les dejo la película "La soga" a los fines de que puedan disfrutarla y poder conversar y analizar el viernes los mecanismos de suspenso que maneja el director.


Que la disfruten.

Saludos.

viernes, 6 de junio de 2014

"Otelo" W. Shakespeare. 4to año.


Hola Chicos:

Les dejo el video de la obra "Otelo" de W. Shakespeare.
En el caso de que no lo puedan abrir les dejo también el link de youtube.

https://www.youtube.com/watch?v=j8pQPRL7vdE

Espero que lo miren y lo disfruten para así poder trabajarlo el lunes.

Saludos.






sábado, 15 de marzo de 2014

"Amaràs a Dios por sobre todas las cosas" Pelìcula. 4to año

Hola chicos:

Tarde pero seguro.
Les dejo la peli para que la vean durante el finde. Este es el link:
http://www.youtube.com/watch?v=1VrMphX_0Pw
 Si, ya sè, no es pochoclera, pero nos va a servir para trabajar.


Saludos.

jueves, 13 de marzo de 2014

El peatón. Ray Bradbury. 2do año.

“El Peatón”, de Ray Bradbury

Entrar en aquel silencio que era la ciudad a las ocho de una brumosa
noche de noviembre, pisar la acera de cemento y las grietas alquitranadas, y
caminar, con las manos en los bolsillos, a través de los silencios, nada le
gustaba más al señor Leonard Mead. Se detenía en una bocacalle, y miraba
a lo largo de las avenidas iluminadas por la luna, en las cuatro direcciones,
decidiendo qué camino tomar. Pero realmente no importaba, pues estaba
solo en aquel mundo del año 2052, o era como si estuviese solo. Y una vez
que se decidía, caminaba otra vez, lanzando ante él formas de aire frío,
como humo de cigarro.

A veces caminaba durante horas y kilómetros y volvía a su casa a
medianoche. Y pasaba ante casas de ventanas oscuras y parecía como si
pasease por un cementerio; sólo unos débiles resplandores de luz de
luciérnaga brillaban a veces tras las ventanas. Unos repentinos fantasmas
grises parecían manifestarse en las paredes interiores de un cuarto, donde
aún no habían cerrado las cortinas a la noche. O se oían unos murmullos y
susurros en un edificio sepulcral donde aún no habían cerrado una ventana.

El señor Leonard Mead se detenía, estiraba la cabeza, escuchaba,
miraba, y seguía caminando, sin que sus pisadas resonaran en la acera.
Durante un tiempo había pensado ponerse unos botines para pasear de
noche, pues entonces los perros, en intermitentes jaurías, acompañarían su
paseo con ladridos al oír el ruido de los tacos, y se encenderían luces y
aparecerían caras, y toda una calle se sobresaltaría ante el paso de la
solitaria figura, él mismo, en las primeras horas de una noche de noviembre.

En esta noche particular, el señor Mead inició su paseo caminando
hacia el oeste, hacia el mar oculto. Había una agradable escarcha cristalina
en el aire, que le lastimaba la nariz, y sus pulmones eran como un árbol de
Navidad. Podía sentir la luz fría que entraba y salía, y todas las ramas
cubiertas de nieve invisible. El señor Mead escuchaba satisfecho el débil
susurro de sus zapatos blandos en las hojas otoñales, y silbaba quedamente
una fría canción entre dientes, recogiendo ocasionalmente una hoja al pasar,
examinando el esqueleto de su estructura en los raros faroles, oliendo su
herrumbrado olor.

—Hola, los de adentro —les murmuraba a todas las casas, de todas las
aceras—. ¿Qué hay esta noche en el canal cuatro, el canal siete, el canal
 nueve? ¿Por dónde corren los cowboys? ¿No viene ya la caballería de los
Estados Unidos por aquella loma?

La calle era silenciosa y larga y desierta, y sólo su sombra se movía,
como la sombra de un halcón en el campo. Si cerraba los ojos y se quedaba
muy quieto, inmóvil, podía imaginarse en el centro de una llanura, un
desierto de Arizona, invernal y sin vientos, sin ninguna casa en mil
kilómetros a la redonda, sin otra compañía que los cauces secos de los ríos,
las calles.

—¿Qué pasa ahora? —les preguntó a las casas, mirando su reloj de
pulsera—. Las ocho y media. ¿Hora de una docena de variados crímenes?
¿Un programa de adivinanzas? ¿Una revista política? ¿Un comediante que se
cae del escenario?

¿Era un murmullo de risas el que venía desde aquella casa a la luz de
la luna? El señor Mead titubeó, y siguió su camino. No se oía nada más.
Trastabilló en un saliente de la acera. El cemento desaparecía ya bajo las
hierbas y las flores. Luego de diez años de caminatas, de noche y de día, en
miles de kilómetros, nunca había encontrado a otra persona que se paseara
como él.

Llegó a una parte cubierta de tréboles donde dos carreteras cruzaban
la ciudad. Durante el día se sucedían allí tronadoras oleadas de autos, con
un gran susurro de insectos. Los coches escarabajos corrían hacia lejanas
metas tratando de pasarse unos a otros, exhalando un incienso débil. Pero
ahora estas carreteras eran como arroyos en una seca estación, sólo piedras
y luz de luna.

Leonard Mead dobló por una calle lateral hacia su casa. Estaba a una
manzana de su destino cuando un coche solitario apareció de pronto en una
esquina y lanzó sobre él un brillante cono de luz blanca. Leonard Mead se
quedó paralizado, casi como una polilla nocturna, atontado por la luz.

Una voz metálica llamó:

—Quieto. ¡Quédese ahí! ¡No se mueva!

Mead se detuvo.

—¡Arriba las manos!

—Pero... —dijo Mead.

—¡Arriba las manos, o dispararemos!
La policía, por supuesto, pero qué cosa rara e increíble; en una ciudad
de tres millones de habitantes sólo había un coche de policía. ¿No era así?
Un año antes, en 2052, el año de la elección, las fuerzas policiales habían
sido reducidas de tres coches a uno. El crimen disminuía cada vez más; no
había necesidad de policía, salvo este coche solitario que iba y venía por las
calles desiertas.

—¿Su nombre? —dijo el coche de policía con un susurro metálico.

Mead, con la luz del reflector en sus ojos, no podía ver a los hombres.

—Leonard Mead —dijo.

—¡Más alto!

—¡Leonard Mead!

—¿Ocupación o profesión?

—Imagino que ustedes me llamarían un escritor.

—Sin profesión —dijo el coche de policía como si se hablara a sí
mismo.

La luz inmovilizaba al señor Mead, como una pieza de museo
atravesada por una aguja.

—Sí, puede ser así —dijo.

No escribía desde hacía años. Ya no vendían libros ni revistas. Todo
ocurría ahora en casa como tumbas, pensó, continuando sus fantasías. Las
tumbas, mal iluminadas por la luz de la televisión, donde la gente estaba
como muerta, con una luz multicolor que les rozaba la cara, pero que nunca
los tocaba realmente.

—Sin profesión —dijo la voz de fonógrafo, siseando—. ¿Qué estaba
haciendo afuera?

—Caminando —dijo Leonard Mead.

—¡Caminando!

—Sólo caminando —dijo Mead simplemente, pero sintiendo un frío en
la cara.

—¿Caminando, sólo caminando, caminando?

—Sí, señor.

—¿Caminando hacia dónde? ¿Para qué?

—Caminando para tomar aire. Caminando para ver.

—¡Su dirección!

—Calle Saint James, once, sur.

—¿Hay aire en su casa, tiene usted acondicionador de aire, señor
Mead?

—Sí.

—¿Y tiene usted televisor?

—No.

—¿No?

Se oyó un suave crujido que era en sí mismo una acusación.

—¿Es usted casado, señor Mead?

—No.

—No es casado —dijo la voz de la policía detrás del rayo brillante.

La luna estaba alta y brillaba entre las estrellas, y las casas eran grises
y silenciosas.

—Nadie me quiere —dijo Leonard Mead con una sonrisa.

—¡No hable si no le preguntan!

Leonard Mead esperó en la noche fría.

—¿Sólo caminando, señor Mead?

—Sí.

—Pero no ha dicho para qué.

 —Lo he dicho; para tomar aire, y ver, y caminar simplemente.

—¿Ha hecho esto a menudo?

—Todas las noches durante años.

El coche de policía estaba en el centro de la calle, con su garganta de
radio que zumbaba débilmente.

—Bueno, señor Mead —dijo el coche.

—¿Eso es todo? —preguntó Mead cortésmente.

—Sí —dijo la voz. —Acérquese. —Se oyó un suspiro, un chasquido. La
portezuela trasera del coche se abrió de par en par. —Entre.

—Un minuto. ¡No he hecho nada!

—Entre.

—¡Protesto!

—Señor Mead...

Mead entró como un hombre que de pronto se sintiera borracho.
Cuando pasó junto a la ventanilla delantera del coche, miró adentro. Tal
como esperaba, no había nadie en el asiento delantero, nadie en el coche.

—Entre.

Mead se apoyó en la portezuela y miró el asiento trasero, que era un
pequeño calabozo, una cárcel en miniatura con barrotes. Olía a antiséptico;
olía a demasiado limpio y duro y metálico. No había allí nada blando.

—Si tuviera una esposa que le sirviera de coartada... —dijo la voz de
hierro—. Pero...

—¿Hacia dónde me llevan?

El coche titubeó, dejó oír un débil y chirriante zumbido, como si en
alguna parte algo estuviese informando, dejando caer tarjetas perforadas
bajo ojos eléctricos.

—Al Centro Psiquiátrico de Investigación de Tendencias Regresivas.
 Mead entró. La puerta se cerró con un golpe blando. El coche policía
rodó por las avenidas nocturnas, lanzando adelante sus débiles luces.

Pasaron ante una casa en una calle un momento después. Una casa
más en una ciudad de casas oscuras. Pero en todas las ventanas de esta
casa había una resplandeciente claridad amarilla, rectangular y cálida en la
fría oscuridad.

— Mi casa —dijo Leonard Mead.

Nadie le respondió.

El coche corrió por los cauces secos de las calles, alejándose, dejando
atrás las calles desiertas con las aceras desiertas, sin escucharse ningún otro
sonido, ni hubo ningún otro movimiento en todo el resto de la helada noche
de noviembre.

jueves, 18 de abril de 2013

Película: Mercano; el marciano. 2do año. Prácticas del Lenguaje.



Hola Chicos:

A continuación les dejo la versión completa de la película "Mercano, el marciano" para que puedan verla a los fines de trabajarla en la clase del viernes.



Saludos.

martes, 16 de abril de 2013

Polifonìa. Texto de aplicaciòn. 6To año. Literatura.


Sobre el amor y el desamor.
Por Ferràn Gonzales.

Hace unas semanas, hurgando en mi Biblioteca, tomé entre mis manos un libro de Carmen Martín Gaite: “El cuento de nunca acabar”. En uno de sus capítulos, bajo el nombre de “Amores de derribo”, Martin Gaite reflexiona sobre el amor y sobre cómo, a veces, de la convivencia en un mismo espacio de “nuestras historias viejas” con “historias viejas ajenas” puede surgir la ilusión de una historia nueva.
“…El otro dìa fui a casa de Julia. Su marido Luis, había fallecido unos meses antes. En el comedor había un pequeño altar con sus velas encendidas y una foto de Luis rodeada de mariposas. La foto no era reciente. Tuvo que rescatarla del baúl de los recuerdos y, probablemente, la razón de este rescate era la necesidad de volver a los orígenes, para recuperar el recuerdo y para revivir el milagro de aquel amor que prendió y que el esfuerzo, el sacrificio y el respeto, lo hicieron perdurable. La habitación de Luis, que hacía tiempo dormía sólo a causa de su enfermedad, estaba todavía intacta. Vi en ella sus tableros de ajedrez, sus amadas Enciclopedias, sus libros de astronomía y filosofía, sus papeles y notas, todo ello bajo la atenta mirada de Albert Einstein cuya foto ocupaba un espacio central frente a su mesa.
Lo ví todo desposeído de vida. Nada comparable a los tiempos en que Luís, con su sola presencia, hacía que aquellos objetos , hoy sin vida, permanecieran atentos a cualquier gesto, a cualquier mirada, que les hiciera sentir que estaban allí para alimentar el espíritu de aquel hombre entrañable…”
Martín Gaite traza una semejanza entre el momento en que una historia de amor se da por terminada y la sensación que nos invade cuando pasamos una y otra vez por aquella estancia vacía, silenciosa, de nuestro ser querido ausente.
¿Cómo se origina el amor? ¿Cómo se produce ese milagro? ¿Cuándo empieza a insinuarse hasta que fragua definitivamente? Martin Gaite nos habla de nuestra infancia, de aquella época en que, siendo niños, jugábamos a los cromos y los intercambiábamos hasta completar nuestro àlbum. Los amantes se intercambian historias, las mezclan y elaboran entre ambos una memoria compartida.
Nos acercamos a alguien porque creemos adivinar que es el “interlocutor soñado” desde tiempos lejanos. Descubrimos en su mirada un deseo insaciable de conocer todos los detalles de nuestra vida y es, en ese momento, cuando creemos haber hallado la persona capaz de derrumbar aquella “muralla” hasta entonces infranqueable, abrimos nuestra caja de los recuerdos y le mostramos las fotos de nuestra infancia, nuestros papeles viejos, nuestras historias más divertidas, nuestras “heridas y emociones secretas”. Y entonces le comentamos: “Esto no se lo había contado nunca a nadie. ¿Cómo es posible que te lo esté contando a ti?
“…Rotas ya las murallas, aquellos cajones secretos que habían permanecido hasta entonces sin abrirse, se mezclan. Nuestros cromos se mezclan con los cromos del otro…”
Pero, ¿qué pasa cuando el amor cesa? ¿Quién se atreve a retirar de aquella estancia silenciosa, los enseres y papeles viejos de nuestro ser querido? ¿Qué pasa cuando los cromos ya descoloridos han dejado de contarnos aquellas historias que en otra época nos contaban? No sabemos que hacer. Por un lado, las viejas historias, antaño deslumbrantes, se nos aparecen en cualquier momento y lugar. Por otro, nos hacemos un firme propósito: “Un dia de éstos me meto a ordenar, a tirar historias atrasadas, cromos viejos”. Pero nos resistimos a dar el paso.
Qué hacemos con aquellas “historias”, con aquellas “narraciones” que nacieron sólo para aquel amor ausente? Martin Gaite piensa que no hay que “renegar” ni “manosear” aquellas historias viejas. Tan sólo hay que recuperarlas desde otro plano distinto y hemos de contarnos aquella “historia” de otra manera. Algo así como “el cuento del cuento”. Por ello nos habla Martín Gaite de los “amores de derribo”, porque las historias pasadas no han de convertirse en basura, en material de derribo. Aquella historia vieja que nos está comiendo la vida, hay que verla con otros ojos. Hay que verla “como una flor bordada en un cañamazo lleno de flores y donde todavía quedan muchas por bordar”. (…Podemos cortar las flores; pero munca, jamàs, detener las primavera…)
Para encontrar el hilo del nuevo amor hemos de hallar aquel espacio común en el que convivan nuestros trastos viejos con los nuevos y, fruto de esa convivencia, ilusionarnos con una historia nueva. Aquél náufrago nacido del desamor, ha de querer salvarse. Nadie podrá rescatarlo si él no hilvana con todos los elementos de su vida una nueva “narración” que le infunda la ilusión y el deseo de vivir.
No puedo sustraerme a la belleza del título de la obra de Martín Gaite: “El cuento de nunca acabar”. Recuerdo cuando mis padres me enredaban en un laberinto de historias que parecían no tener fin, intercalando la frase, “… y este es el cuento de nunca acabar”. No imaginábamos en aquel tiempo que el contar historias, el recuperar historias viejas, reelaborarlas y sabérnoslas contar de otra manera, podía insuflarnos tanto aliento de vida, cuando el desamor se nos apodera. Hemos de arriesgarnos, dar pasos adelante, enfrentarnos con lo imprevisible, aventurarnos en el laberinto de lo desconocido, incorporar nuevas historias, descubrir nuevos mundos. Sólo de esa forma, nuestro cuento no tendrá fin y nos devolverá a aquellos momentos mágicos en que, boquiabiertos, nos sumergíamos en aquella historia interminable.


Formas estròficas tradicionales. 4to año. Literatura.


Estrofas tradicionales

Hay muchas estrofas tradicionales, y aun algunas formas importantes que carecen de forma estrófica (pero que se incluyen aquí). Esta página sólo da ejemplos de los más comunes y los más importantes. Para un estudio más profundo, será necesario acudir a uno de los muchos libros que existen sobre la versificación española.

Décima

La décima tiene 10 versos octosílabos, con rima consonante: abbabcdccd.
Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.
a
b
b
a
b
c
d
c
c
d

Octava real

La octava real se compone de ocho versos endecasílabos con rima consonante: ABABABCC.
Aquella voluntad honesta y pura
ilustre y hermosísima María,
que en mí de celebrar tu hermosura,
tu ingenio y tu valor estar solía,
a despecho y pesar de la ventura
que por otro camino me desvía,
está y estará en mí tanto clavada,
cuanto del cuerpo el alma acompañada.
A
B
A
B
A
B
C
C

 

 

 

 

Redondilla

La redondilla es una estrofa de 4 versos octosílabos, con rima consonante, generalmente abba pero a veces abab.
Deja que tus plantas bese
por la merced recebida,
pues el cobrar nueva vida
por ella es bien que confiese.
a
b
b
a

Romance

El romance no tiene forma estrófica, es decir, consta de un número variable de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares.
Para emprender la jornada
desta ciudad, que ya tiene
nombre de Ciudad Real,
juntó el gallardo maestre
dos mil lucidos infantes
de sus vasallos valientes,
y trescientos de a caballo
de seglares y de freiles....
Rima asonante (e – e) en los versos pares:
e–e

e-e

e-e

e-e

Soneto

El soneto tiene catorce versos endecasílabos, divididos en 2 cuartetos y 2 tercetos. La rima en los 2 cuartetos es fija: ABBA ABBA. La rima en los tercetos es cambiable; pero generalmente es de CDE CDE o CDC DCD.
Mientras por competir con su cabello,
oro bruñido al sol reluce en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;
Mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:
Goza cuello,k cabello, labio y frente
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
No sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
A
B
B
A
A
B
B
A
C
D
C
D
C
D

Terceto

El terceto, como es de esperar, tiene 3 versos endecasílabos con una rima abrazada: ABA BCB CDC DED. Se termina una serie de tercetos por agregar un cuarto: ... EFE FGF GHGH.
Acá no tienen armas ni caballos,
no jaeces bordados de oro puro,
si no es oro el amor de los vasallos.
Y porque digo puro, os aseguro
que vienen doce cueros, que aun en cueros
por enero podréis guardar un muro,
Si dellos aforrías vuestros guerreros,
mejor que de las armas aceradas;
que el vino suele dar lindos aceros.
De quesos y otras cosas no excusadas
no quiero daros cuenta: justo pecho
de voluntades que tenéis ganadas;
y a vos y a vuestra casa, buen provecho.
A
B
A
B
C
B
C
D
C
D
E
D
E

Práctica

¿Cómo se llama la forma de cada ejemplo? Para ver la respuesta, pulse el botón "Respuesta" con el ratón.

Católico rey Fernando,
a quien ha enviado el cielo
desde Aragón a Castilla
para bien y amparo nuestro:
En nombre de Ciudad Real,
a vuestro valor supremo
humildes nos presentamos...

  -------------------------------------------------------------------------------------------------------
Que Federico gobernó mi estado
en mi ausencia, he sabido, tan discreto,
que vasallo ninguno se ha quejado.
En medio de las armas, os prometo
que imaginaba yo con la prudencia
que se mostraba senador perfeto.
¡Gracias a Dios, que con infame ausencia
los enemigos del Pastor romano
respetan en mi espada su presencia!...
  ------------------------------------------------------------------------------------------------------

Amando, recelar daño en lo amado
nueva pena de amor se considera;
que quien en lo que ama daño espera
aumenta en el temor nuevo cuidado.
El firme pensamiento desvelado,
si le aflige el temor, fácil se altera;
que no es a firme fe pena ligera
ver llevar el temor el bien robado.
Mi esposo adoro; la ocasión que veo
al temor de su daño me condena,
si no le ayuda a felice suerte.
Al bien suyo se inclina mi deseo:
si está presente, está cierta mi pena;
si está en ausencia, está cierta mi muerte.

 ------------------------------------------------------------------------------------------------------
De este, pues, formidable de la tierra
bostezo, el melancólico vacío
a Polifemo, horror de aquella sierra,
bárbara choza es, albergue umbrío
y redil espacioso donde encierra
cuanto las cumbres ásperas cabrío
de los montes, esconde: copia bella
que un silbo junta y un peñasco sella.
Vuélvete, conde, a estar triste,
vuelve a tu suspensa calma;
que tengo muy en el alma
los desprecios que me hiciste.

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viernes, 29 de marzo de 2013

El relato policial. 2do año.



Hola chicos/as: Aquí les dejo el video de la película "La soga" de Alfred Hichcock para que vean el trabajo con "lo sugerente" a los fines de aportar mayor intriga a la historia. Si no puden verla haciendo clik en la foto,  traten de copiar esta dirección y verla directamente desde youtube: http://www.youtube.com/watch?v=_yvbVcrTFh4

Nos vemos a la vuelta de Semana Santa así trabajamos sobre estos conceptos. 

Saludos.







jueves, 21 de marzo de 2013

Las fábulas. 1er año.

En este enlace encontrarán un video ilustrativo que los llevará por un recorrido de "La fábula" como relato que deja una enseñanza simbólica acorde a las distintas épocas de cada sociedad.
Tienen que hacer clik en la siguiente dirección y ver el video:

http://conectate.gov.ar/educar-portal-video-web/module/detalleRecurso/DetalleRecurso.do?searchString=literatura&tipoFuncionalId=12&idRecurso=102893

lunes, 3 de septiembre de 2012

Radioteatros. Nociones. 4to año.


EL TEATRO
EL GÉNERO DRAMÁTICO
El término drama proviene del griego y significa representación. Por lo tanto, lo que caracteriza al género dramático es que las obras están escritas en forma de diálogo y pensadas para ser representadas en un espacio físico, es decir en un ámbito teatral y ante un público.
Las principales formas de la dramática son: La tragedia, la comedia y el drama.
La tragedia: que es una forma dramática que tuvo su origen en la antigüedad. Habitualmente el conflicto trágico es producto de la ruptura del orden del mundo, evento que enfrenta a los personajes con un destino inexorable. El gran modelo de la tragedia como forma dramática lo encontramos en las obras de los clásicos griegos.
La comedia: es una forma en la que la acción dramática discurre de manera opuesta a la tragedia. Si en la tragedia los personajes cambian de un estado favorable a uno desfavorable, en la comedia se da un ascenso en el estado de los personajes.
El drama: A diferencia de las formas anteriores, el drama no tiene un carácter definido, sino que en él se combinan indistintamente aspectos trágicos y cómicos. Esto se debe a que el drama pretende representar la vida tal cual es, razón por la cual, tiende a tratar los asuntos de forma menos rígida que la tragedia y la comedia.
Otras formas dramáticas son...
Farsa: pieza cómica breve que incluye personajes caricaturescos y extravagantes.
Sainete: obra breve que muestra las costumbres y la características del inmigrante europeo de principios de siglo. La escenografía presenta un espacio abierto, por ejemplo: un patio de conventillo.
Grotesco: obra breve de intención critica y cuyos temas son las desdichas cotidianas presentadas a través de situaciones cómicas.
Macroestructura
El Diálogo
Las obras dramáticas pueden estar escritas en verso o en prosa. El recurso fundamental del género dramático es el diálogo que entablan los personajes en distintas circunstancias del desarrollo de la acción. El diálogo tiene dos funciones: transmitir los hechos que suceden y caracterizar a los personajes.
El dialogo como transmisor de hechos
A diferencia de lo que ocurre en el género narrativo, en el teatro no hay un narrador. Lo que sucede se comunica al espectador por medio del diálogo y de las acciones de los personajes. A veces, la función del narrador puede ser asumida por uno o mas personajes, que relatan hechos pasados.
Las acotaciones
El autor teatral o dramaturgo realiza una serie de indicaciones escritas o acotaciones para ayudar al lector o al director de la obra a imaginar ya comprender mejor el contenido. Las acotaciones son fácilmente reconocidas en texto ya que se encuentran escritas entre paréntesis.
SITUACIÓN COMUNICATIVA
La comunicación teatral no se limita a solo un código. Gestos, colores, música, iluminación, son algunos de los medios expresivos que unidos a la palabra constituyen el mensaje dramático. Aunque la fuerza de la obra, en muchos casos, recae en los juegos verbales, el mensaje dramático es una unidad en la que confluyen varios códigos: gestual, musical, lingüístico... de este modo el mensaje se ve y se oye.El ser audible distingue la realidad representada del mensaje teatral del de otros discursos literarios. Al radioteatro no le basta la palabra, necesita el espacio, los sonidos, la impostación de las distintas voces, el actor que se identifica con su personaje.

¿Qué es un radioteatro?
La palabra da a entender que se trata de "teatro escuchado por la radio". Sin embargo, la idea queda mucho más clara cuando pensamos que es "una película «vista» por alguien que no ve". En esta noción aparecen, con más claridad, los requisitos que un radioteatro debe cumplir para alcanzar sus objetivos. A partir de ahora, y para que quede más claro, en vez de "oyente" se usará la expresión "el que no ve".
PRIMERO (del Relator)
"El que no ve" no se entera de cuándo la película cambia de una escena a otra. Para ello se recurre a la figura del Relator . El Relator es, en realidad, una de las figuras más importantes del radioteatro. Él describe el espacio en el que se desarrolla la acción y nos habla de los personajes: nos dice cómo se llaman, cómo son, cómo están y por qué.
La manera de "separar" al Relator de las escenas es introducir lo que suele llamarse "cortina musical", o sea una ráfaga de música que "al que no ve" le permita saber cuándo es el Relator el que habla, y cuándo lo hacen los personajes. Una vez que este código está claro, la cortina puede dar por sí sola, sin el Relator, el cambio de una situación a otra.
SEGUNDO (de la Música)
Además de esta "cortinal", que cumple funciones de separadora, la música juega un rol fundamental en el radioteatro. Nos permite introducirnos en diferentes estados de ánimo: si hay un clima de alegría, de dolor, de exaltación, etcétera. Esta música, que suele servir de fondo a las escenas, se conoce con el nombre de "música incidental".
TERCERO (del Sonidista)
La otra figura básica del radioteatro es el Sonidista . Si bien todos, en la radio, son sonidistas (hasta los actores, que aportan el "sonido" de sus voces), se acostumbra reservar el nombre de "sonidista" al que hace los "efectos de sonido": los pasos de los que caminan, un teléfono que suena, los murmullos y el ruido de los cubiertos en un restaurante, el audio de una batalla, por dar unos muy pocos ejemplos. De dichos efectos, algunos pueden realizarse en el mismo estudio, y otros se incorporan desde discos especiales.
Si bien los sonidistas son expertos que toman un guión de radioteatro y hacen su propia "partitura" de efectos sonoros, los Guionistas de radioteatro deben consignar con claridad en sus guiones en qué ambiente se desarrolla cada escena: un bar, una cancha de fútbol, una nave espacial, el living de una casa o lo que fuera.
CUARTO (de la Estructura)
Al igual que en una película, la historia es contada a través de diferentes escenas que se suceden las unas a las otras. De ahí que resulte conveniente, una vez que se sepa lo que se va a contar, armar una especie de "estructura" antes de escribir las escenas. Por ejemplo:
Escena 1: en una confitería, el personaje A le cuenta al personaje B que acaban de echarlo del trabajo.
Es muy importante, al hacer la estructura, equilibrar la duración de las escenas de modo tal que la totalidad sea armónica y equilibrada.
QUINTO (de los personajes y los actores)
No conviene usar una gran cantidad de personajes. "El que no ve" tiene que reconocerlos y saber quién es quién, y un amontonamiento de voces le dificulta demasiado el trabajo.
Cuando los personajes hablan, es muy importante que el Guionista de radioteatro escriba de qué manera lo dicen . Este problema se resuelve con lo que se llaman "acotaciones", que se agregan al nombre del personaje inmediatamente después de su nombre, entre paréntesis. Por ejemplo: no es lo mismo

ADELA: ¿Qué estás diciendo?
ADELA (FURIOSA): ¿Qué estás diciendo?
Por otro lado, de la misma manera que en una película el hecho de que un personaje esté en primer plano y otro en un segundo plano da idea de espacialidad, en el radioteatro ese recurso se consigue con los llamados "planos sonoros": un "primer plano", que da idea de mucha cercanía, se da a través de una gran proximidad con el micrófono; un "segundo plano" da idea de mayor distancia, y el "tercer plano" sugiere lejanía.
El radioteatro cuenta con un recurso muy útil e importante: cuando un personaje "piensa" algo, su voz se filtra de un modo muy particular, al que se conoce con el nombre de "efecto de cámara". También deberá el Guionista indicar cuándo empieza y cuándo termina el mencionado efecto.

SEXTO (de la duración)
Una vez escrito el guión, resulta conveniente leerlo en voz alta y cronómetro en mano, teniendo en cuenta las pausas, el tiempo para las cortinas musicales o para la música incidental. Los ajustes definitivos de tiempo los darán la dirección y los ensayos. 

Distinción entre radioteatro y radionovela
La invención de la imprenta instaló la primacía de la alfabetización y el texto impresocomo soporte privilegiado, por lo que la oralidad perdió parte de su relevancia. Sin embargo,esta situación sufrió un vuelco con la invención de la radio: la palabra conquistó nuevosespacios y se convirtió nuevamente en soporte de la literatura. Nace entonces la radionovela:
Se trata de un relato dramatizado que se difunde por capítulos a través de las ondas de radio. Este género tiene su origen en la novela por entregas, y sobre todo en el folletín. En este caso, la duración de la obra depende muchas veces del interés de la audiencia. La radionovela hereda del folletín algunos temas, motivos y personajes –la mujer engañada, la madre soltera, las fortunas usurpadas, los hijos perdidos que luego se reencuentran, la ceguera o la invalidez como desgracia o fingimiento para engañar, las diferencias sociales–, que reaparecen luego en la fotonovela y las telenovelas clásicas. Los personajes, en todos los casos, funcionan antitéticamente: buenos vs. malos, ricos vs. pobres,etc. Algunas radionovelas americanas emblemáticas –como El derecho de nacer , entre otras–fueron después llevadas a otros soportes: televisión, cine o cómic. El radioteatro tiene un formato muy similar al de la radionovela: los términos se usanincluso a veces como sinónimos. La diferencia es que los radioteatros se realizan a partir deobras teatrales o guiones cinematográficos, y no en base a novelas de folletín adaptadas alsoporte auditivo. Además, a diferencia de la radionovela que en cada emisión adelanta un fragmento de la obra, en el caso del radioteatro se emite una obra completa cada vez.Si bien se considera a veces que el radioteatro como género nació en la Argentina, esuna práctica extendida en toda Latinoamérica. De hecho, el elemento melodramático esreconocido por los críticos como un elemento distintivo del género a nivel continental. Enefecto, el cubano Caignet –autor de una de las telenovelas más importantes de la historia,El derecho de nacer  – sostiene que escribe partiendo de la base de que la gente quiere llorar, y agrega: “lo único que hay que hacer es darle la excusa”.Se llama “libreto radiofónico” al proyecto completo de la emisión sonora. Se trata de un esquema detallado y preciso que incluye el texto hablado, la música, los efectos especiales, losruidos, los silencios; es decir, todo lo necesario para la emisión de la obra.Uno de los elementos característicos del radioteatro es que conjuga generalmente lapresencia de cuatro tipos de personajes estereotipados, que nunca dejan sus roles: un justiciero –apoyado por el auditorio–, una víctima –que encarna el sentimiento de lástima–, el traidor –representante del odio– y el cómico –cuya funcionalidad es imprimir cierta distensión a la obra. A esta fórmula se la llamaba informalmente “budinera” –en el sentido de que actúa como “molde”–, y se utilizaba para lograr empatía con los espectadores: la fórmula es la presencia de estos cuatro personajes que representaban cada uno de ellos un sentimiento. Estos personajes se construyen siempre a partir de un elemento clave, que es el uso de la voz: dado que en el cuerpo y el gesto no son significativos en el radioteatro –aunque sí son centrales en el espectáculo teatral–, el actor radial construye su personaje enteramente desde la voz, mediante un importante trabajo de “marcación de tonos”. Complementariamente, los efectos sonoros y la música –denominados “efectos de sala”– ayudaban a completar la escena que no puede verse en estos casos: funcionan como la escenografía en el teatro. De hecho, aunque el relator puede describir el lugar, el oyente termina de imaginarlo recién cuando escucha cómo silba el viento o cómo golpea la puerta. Finalmente, la figura del narrador sirvió para simplificar la adaptación radiofónica de las obras literarias y dramáticas, nexo de las distintas secuencias y pieza clave en la articulación del relato basado en la discontinuidad temporal que implica la transmisión en capítulos.


martes, 28 de agosto de 2012

Lo trágico en la literatura. 4to año.


Lo trágico en la literatura

La tragedia es la voz pasiva de la literatura

Manuel  E. Cimadamore

Introducción

Si pensamos en la palabra tragedia, inmediatamente se nos vienen a la mente ideas tales como catástrofe, muerte, desgracia, dolor, infortunio y otras de similar negatividad. Eso nos lleva a una primera fácil conclusión: lo trágico está asociado a algo indeseable, a algo negativo, nefasto incluso. Situaciones más o menos habituales (medios de comunicación por medio) a las que se les aplica ligeramente esta palabra son: incendios, accidentes automovilísticos, tornados, muertes múltiples, muertes por “casualidad”, etc. Esto nos acerca a una segunda y menos obvia conclusión: lo trágico está asociado a lo que ocurre “más allá” de la mano del hombre, involuntariamente, producto de fuerzas externas, ajeno a la manipulación humana. Por otra parte, y camino a una tercera precisión, notemos que los episodios a los que llamaríamos trágicos, eximen de responsabilidad al hombre. Un tornado, un incendio involuntario, un accidente, todos, a priori, exceden el radio de control inmediato de los sujetos. (Notemos que si un accidente es a causa de la imprudencia del conductor, preferiblemente se hablaría de negligencia y no de tragedia). Es aquí donde cabría detenerse a observar el alcance y las posibilidades del concepto junto con sus implicancias ideológicas.
Si lo trágico excede a la voluntad pero también al control de los sujetos, el suceso trágico no conlleva responsabilidad ni culpa para nadie. Dicho de otro modo: las tragedias no tienen culpables. Y es acá en donde el término se vuelve poco inocente a la hora de calificar una desgracia. Si, pongamos por caso, la aciaga noche de Cromagnon fue una tragedia, entonces, voluntaria o involuntariamente estamos liberando de culpa y cargo a cualquier posible responsable. Si, en cambio, hablamos de la masacre de Cromagnon, entonces estaremos suponiendo que no sólo hubo responsables sino también culpables e incluso, lo cual parece menos probable, malicia.
      ¿Haití fue una tragedia? Y el mismo debate puede caber. Factores como la pobreza, la precariedad, el desamparo, la indiferencia, etc., sin duda no están fuera de la responsabilidad humana y también sin duda fueron coautores de la devastación. Por supuesto, también cabría evaluar las causales del terremoto, aunque estos factores son menos claramente identificables o atribuibles.
      Sin meternos en los debates, importa aquí atender a los alcances del concepto de tragedia. Si pudiéramos arrimarnos a una definición, diríamos que se trata de un episodio infausto, desgraciado, doloroso o terrible producido por fuerzas relativamente ajenas a la voluntad humana y que por ello exime de responsabilidad a los sujetos.
      Pero de dónde le vienen estas significaciones al vocablo en cuestión. Su etimología no nos dirá nada, al menos directamente: significa algo así como “canto de macho cabrío”, que tiene que ver con algunos rituales de la Grecia antigua y ésta sí tiene que ver y mucho con nuestra palabra.        Alguna vez “tragedia” fue nada más (y nada menos) que el nombre de un género teatral caracterizado por tener un tono grave, serio, con personajes importantes de discursos solemnes a los que les ocurrían terribles desgracias. Pero no nos convoca tanto caracterizar al género en sí como la necesidad de explicación de la progresiva carga semántica de la palabra que llegó a querer decir, por extensión respecto del contenido de estas obras teatrales, lo que previamente comentamos.
      En efecto, la denotación de negatividad, de desgracia, de dolor, de infortunio, etc., está presente en la casi totalidad de las obras trágicas conservadas, pongamos por caso La Orestíada, Edipo Rey, o Medea, para poner un ejemplo de cada uno de los tres grandes cultores del género en el siglo V a.C.  Orestes es perseguido infatigablemente por las Erinias (diosas vengadoras) por donde quiera que vaya, tras el asesinato de su padre; Edipo mata a su padre, se casa con su madre, procrea con ella, se arranca los ojos, lo destierran... y Medea mata a sus propios hijos por el despecho amoroso de Jasón. El tema de la muerte, de lo horroroso, de lo terrible (que inspira terror), de la desgracia en un grado extremo, en fin, forma parte de lo esperable en cualquiera de las tragedias griegas.
     Por otro lado, el haber sido gestadas estas obras en una cultura religiosa, respetuosa y temerosa de las fuerzas superiores, dio a la tragedia el condimento de la impotencia humana frente a la potencia divina, que no aparece encarnada pero que se manifiesta en el círculo humano con toda su inexorabilidad. Orestes es perseguido por unas diosas incansables que vengan al matador; Edipo no hace otra cosa que cumplir con una prefijación fatal (es decir con su destino) ni siquiera de los dioses, que a ella también obedecen; y Medea sucumbe a una pasión que por extrema parece fuera de control, no humana, bestial que, a la vez, responde al desprecio amoroso de un Jasón que también sucumbe ante lo irremediable del amor (por otra).
      En fin; la tragedia griega en la mayoría de los casos pone a los hombres como juguetes del destino, marionetas indefensas de la divinidad, del más allá, de la trascendencia. Esto mismo da como corolario un hombre más o menos irresponsable de su destino, impotente ante el mal que lo acosa y lo derrumba. Los hombres, en la mayoría de los casos, aparecen, en definitiva, inocentes, puesto que sujetos a lo dispuesto por lo Otro.
      Esta constelación de episodios, fuerzas, valores y pensamientos han forjado una significación que le ha sido transferida a la palabra con la que se nombraba al género dramático en donde esto ocurría.
      Pero hay una significación más, que a veces, creo yo ligeramente, se considera esencial o elemental en el género, que se ha dado en llamar situación trágica. Liviana o no para caracterizar a la tragedia, es bien interesante y rica para pensar buena parte de nuestra literatura. La situación trágica es aquel estado en que al sujeto se le presentan dos o más opciones, cualquiera de las cuales culminan en desgracia. Es una situación fatal, sin salida, cerrada a lo bueno, terriblemente pesimista. Antígona debe elegir entre ser enterrada viva o dejar errar a la querida alma de su hermano sin descanso por toda la eternidad. A o B son opciones y se debe elegir, pero ambas terminan mal. 


     El tema es tan apasionante como vasto y complejo, y confuso también si no nos detenemos a diferenciar las numerosas situaciones o estados a los cuales puede aplicarse el concepto de trágico. Veámoslo encarnado o representado en obras literarias.

    
      El destino trágico    

Pensemos en la historia de Edipo. Su historia es trágica por infeliz pero sobre todo por preconcebida e inexorable. Edipo está condenado por fuerzas que lo trascienden (a él y a los dioses) a cometer los más atroces delitos. Y a la carga de tragicidad se le suma la de patetismo si pensamos que todo lo que para él va siendo novedad, para el lector-espectador, realización de previas revelaciones. Ya todo está escrito, sí, pero también está publicado. Los dioses se limitan a  revelarlo si a ellos se acude. Pero no lo evitan ni podrían hacerlo. Más allá de ellos las Parcas, las Moiras, el Hado, lo ha dispuesto sin concesiones. La situación de Edipo (y la de su familia, por supuesto) es a lo que podemos llamar destino trágico: una realidad prediseñada, un camino trazado por otros que insobornablemente conduce a la ruina. El destino trágico supone la existencia de un universo en el que haya sitio para la divinidad entendida como algún tipo de trascendencia. El yo lírico de Yupanqui, por otra parte, pretende explicarle a su amada el por qué de su partida. No es decisión, no es capricho, no es patria de la voluntad: “es mi destino/ piedra y camino”. Hay un más allá (llámese como se llame) que aprieta y arrastra. Esto, que podría tentarnos a llamar vocación, parece tener un cariz más religioso, más divino. Y ello se ilumina con los siguientes versos: “de un sueño lejano y bello, viday/ soy peregrino”. Notemos que aquí conviven dos sentidos: el del sueño, que entendemos más terrenal, y el de la peregrinación hacia lo buscado, que recubre de religiosidad (que no de religión) la aventura. Aunque no nos detendremos, dejemos dicho que entre Edipo y el sujeto yupanquiano hay una sustancial diferencia que radica en la tragedia más social o colectiva de Edipo (no sólo condena al pueblo de Tebas sino que toda su familia, incluso por generaciones, se ve envuelta en este destino trágico) frente a la individualidad (soledad, incluso) del peregrino.
    
      Lo social-trágico    

Hay una forma más terrena de estar “predestinado” (acá las comillas son fundamentales).La Juliana, la protagonista “muda” de “La intrusa”, el relato de Borges, termina asesinada por una de sus parejas-amos, el mayor de los hermanos Nielsen, Cristián. El narrador mismo se encarga de introducir el término de “tragedia”, aunque refiriéndose a otra cosa. Pero a nosotros nos interesa hablar de lo social-trágico, por darle algún nombre a los fines organizativos y expositivos. La Juliana, pensamos, claro, con los hechos consumados, no podría haber salido de otra manera de la casa de los Nielsen, ni de la vida. (Obviemos los reparos que podamos tener sobre este caso, o cualquier otro, porque esta categoría puede servir para pensar otras situaciones en las que se dé o no, como dispositivo de lectura, quiero decir). Habiendo nacido en un suburbio del Buenos Aires del 900, poblado de compadritos, en un desamparo familiar (a juzgar por las omisiones y/o por la falta de intervenciones familiares), nacida en la pobreza, digamos que su predisposición (para no ser deterministas) es a los finales infelices. La Juliana parece entregarse solamente a una realidad que no eligió y que la condena. En Francia, a fines del siglo XIX se gestó un tipo de literatura, y por ende un tipo de concepción del mundo (o viceversa) llamada naturalista. Uno de sus rasgos definitorios era el determinismo social. Naná, la protagonista del libro homónimo de Emile Zolá, pionero y principal cultor de esta literatura, es, antes que una prostituta, una mujer apetecible y burlona, una inescrupulosa y libertina parisina, antes que todo eso, Naná es una chica pobre. Naná podrá vivir transitoriamente en palacetes con señoras a su despótico servicio, explotando hombres, pletórica de placeres, pero terminará como empezó. O mejor dicho, peor. Naná termina en la ruina absoluta, económica, afectiva, moral, porque su ADN (la metáfora genética es a los fines enfáticos) social así lo marcaba. Estamos frente a una mirada pesimista, determinista y opuesta a una  mirada radicalmente marxista del asunto. Naná, ni Juliana, pueden sublevarse contra las fuerzas sociales que las pusieron allí para siempre, fatal, trágicamente. Hace un par de años hubo en Argentina una suerte de reedición de esta mirada en el cine con el llamado “nuevo cine” de los 90’, 2000. Pienso, sobre todo, en una película llamada “El cielito” en el que el protagonista se pasa la película huyendo de una realidad de desamparo social pero se embarra progresivamente hasta terminar muriendo víctima de su necesidad de salir, es decir, del robo. Una sutileza: el personaje muere, nuevamente, cae, en medio de la huida.

      El deseo trágico (o la vocación)

     Si volvemos a Yupanqui, podemos afinar el análisis. Tanto “Viene clareando”, como “La añera” o la precitada “Piedra y camino”, nos enfrentan a un sujeto con una exagerada y dolorosa vocación: el camino. Necesitaremos darle una limpieza etimológica a la palabra “vocación” para darle realce a su sentido más fuerte. Viene de vocare, del latín, llamar. Es decir que la vocación no es una decisión, sino la respuesta a un llamado. Por supuesto que cabe la pregunta de quién llama. Y, desde una postura religiosa, diríamos Dios, o la interioridad (que también en este caso es Dios). Pero desde una postura, por ejemplo, más psicoanalítica, diríamos que esa voz más que llamado es una orden, un mandato. Y no viene de adentro, o sí, pero porque antes vino de afuera. Pero estas son divagaciones en las que no entraremos. Yupanqui cuando dice “malaya mi suerte tanto quererte, vidita/ y tenerte que perder” o “de un sueño lejano y bello, viday/ soy peregrino”, y más claro aún: “cuando se abandona el pago/ y se empieza a repechar/ tira el caballo adelante/ y el alma tira pa’ atrás” lo que dice es parafraseable como “soy objeto inerme de un llamado al que no puedo desatender”. Claro que uno puede tener la inclinación a la trivialización. Pero si no caemos en ella, en beneficio de la riqueza del texto, leeremos esos versos como la verbalización de una condena (feliz puesto que bella), de una fatalidad, que parece menos divina que del orden del deseo (entendido como fuerza o impulso interior ajeno a la voluntad). La teatralización del caballo y el alma para representar estas fuerzas opuestas que martirizan al sujeto es sorprendentemente poderosa. Hay un sueño al que se va inexcusablemente pero que duele, también inevitablemente. Prefiero la palabra “sino” a la de “destino” a menos que podamos abstraernos de (o suspender) las connotaciones religiosas del concepto. Hablamos entonces de sino trágico. Entiéndase la diferencia. Edipo es juguete de los hados infaustos, el sujeto yupanquiano, de un sueño, de un deseo, de un llamado, no por terreno menos despótico o poderoso. Uno responde (“alegremente sangrando”) a sus entrañas; el otro a un dios despiadado.

      Lo trágico ontológico

Y para encarar la siguiente categoría nos valdremos de la oposición con lo anteriormente expuesto. El nudo de la diferencia es el pronombre posesivo de Yupanqui: “es mi destino...”. El posesivo marca la parcialidad del destino, su carácter exclusivo, individual. “Malaya mi suerte...”, sin ir por la de otros. Rubén Darío dice en “Lo fatal”: “dichoso el árbol que es apenas sensitivo...” que opone al “dolor de ser vivo”, a “la vida conciente”, etc. y pluraliza “conocemos, sospechamos, venimos, vamos”, todo lo cual nos hace pensar sin duda que el hombre atormentado no es un hombre, sino el hombre, en su sentido antropológico. Se trata de una concepción trágica de la existencia. Lo trágico es aquí lo triste, lo desgraciado, lo infeliz y, a jugar por el título, lo fatal. Es así y no puede ser de otra manera porque es un destino colectivo, tan colectivo que lo padecemos por el sólo hecho de ser humano. Es lo trágico-ontológico. Es decir que no está ligado a lo contingente, a las condiciones en las que se viva, al azar, etc., sino que es necesariamente así. Lo fatal no es haber nacido en la marginalidad social, ni poseer un sueño condenatorio, ni haber nacido para matar a tu padre y casarte con tu madre, sino solamente haber nacido, ser, existir, pertenecer a la triste raza humana. Una visión personal (tremendamente pesimista) de lo impersonal.
    
      El amor trágico

Para algunas concepciones del amor, no sólo de la muerte no se vuelve. El múltiple Shakespeare dejó constancia de ello en la reedición teatral de un motivo tradicional que el dramaturgo universalizó. Romeo no elige enamorarse de Julieta, ni tarda más de un minuto. A Julieta le ocurre lo mismo. Y acá e verbo no es ocioso. Le ocurre. El amor ocurre, sucede, pasa, acontece. A partir de ahí, él manda. Pero son dos los puntos que se conjugan para dar el resultado trágico. Primero el carácter inobjetable del amor, su imperio absoluto, su flechazo justo (el amor, pensemos en Cupido, viene de afuera, no de adentro; y nace, no se hace). Esto bien podría dar como fruto un amor correspondido y feliz, pero eso que en el corazón goza, es ilícito en la sociedad. La fatalidad del impulso conjugado con la férrea prohibición da como resultado esperable la muerte. La disputa no es de los Montesco contra los Capuleto. La verdadera batalla se libra entre Romeo y Montesco, entre Julieta y Capuleto. Entre el nombre y el apellido, digamos. Entre lo individual y lo social. Un caso similar, entre tantos, se puede encontrar en Camila, de María Luisa Bemberg. Otro amor correspondido e ineludible y otra prohibición social. Aquí la moral y el deseo libran una primera batalla en la que Ladislao sigue torturándose hasta el final. Luego la sociedad castiga con la muerte lo que la conciencia había castigado con la culpa. “A tu lado Camila”, las últimas palabras del fusilado Ladislao López para la también fusilada Camila O’ Gorman, hermana esta ficción con la de Shakespeare y sugieren un “amor hasta la muerte” o, incluso un “amor después de la muerte”. Pero el inicio gozoso de estas historias, esto es, el placer concedido por la realidad, le fue negado al torturado Werter en Las desventuras del joven Werter, de Wolfgang Von Goethe. Me refiero a la correspondencia amorosa. Werther se enamora ni más ni menos que de una histérica y ya se sabe lo que resulta, fatalmente, de un romántico y una histérica. Werther se suicida y uno podría pensar que esto no es una fatalidad. Habría otras salidas. Pero, justamente, uno podría pensarlo, no él. Cada época, cada sitio, cada hombre, poseen su sensibilidad, sus inclinaciones, sus impulsos, etc. Y en la manera de vivir de la criatura de Goethe (romántico él), morir era el único camino. No había alternativa. La vida carece de sentido sin Charlotte, piensa el joven; no puedo arrastrar una vida que carezca de amor y de sentido. El suicidio es la salida obligada. No hay destino, ni situación, pero el amor ocurrió, irreparablemente, y el fracaso en su realización, su negación, es la antesala de la muerte. El amor trágico, es trágico porque es fatal, inapelable, fanático, irremediable, fruto de una caprichosa flecha al corazón.

      La situación trágica

     A comienzo de estas páginas esbozamos otra manera de lo trágico que llamamos situación trágica que no es lo mismo que la definición de tragedia . Esta es la más extendida de sus formas. Hay un noventa por ciento de las tragedias carecen de dicha situación y el restante diez por ciento parece insuficiente para ser definitorio de un género. Pero no por ello carece de interés y de belleza. Antígona de Sófocles, parece ser el caso más contundente. Ella debe elegir entre dos posibilidades, cualquiera de las cuales la conducirá a la ruina (en un caso, moral; en el otro, física). Sus dos hermanos Etéocles y Polinices se han enfrentado en una batalla y ambos han resultado muertos. El primero ha luchado por Tebas, el segundo en su contra. El tirano Creonte ha prohibido que se enterrase al traidor. La piadosa Antígona no puede dejar que el alma de su infortunado hermano (antes que un guerrero era su hermano) vague eternamente y sin descanso sin arribar al mundo de los muertos. Creonte ha prometido la muerte para quien entierre al ofensor. Antígona no lo duda. Entierra a su hermano y muere salvajemente. No lo duda pero toda la obra transcurre entre esos los dos momentos de la muerte y del entierro. Es decir que la obra es tensión pura, batalla verbal frente a Creonte, moral frente a su hermana, metafísica frente a los dioses. No hay “duda trágica” (en todo caso, la vacilación podría verse levemente en su hermana Ismena), hay una situación, una posición del sujeto, que fatalmente termina mal. Aquí, a diferencia de Edipo, sí hay margen para la decisión humana, aunque ésta sea indeseable. Esta situación está impecablemente trasladada al juego del ajedrez por Rodolfo Walsh en “Zugzwang”, nombre del cuento y de la jugada “trágica”, sin salida. Casi todos los personajes pasan por esta situación y dos de ellos (Laurenzi y Aguirre) lo hacen en los dos planos del juego y de la vida.
    
      El azar trágico o la fatalidad

Gabriel García Márquez ideó un texto que tiene mucho de tragedia griega. Esto es, una ficción en la que ya lo sustancial es conocido de antemano y eso sustancial es, entre otras cosas, una muerte. Lo anunció provocadora, juguetonamente en el título: Crónica de una muerte anunciada. Hay algo menos de lo que preocuparse. En el título se nos anuncia una muerte y en el primer párrafo se nos revela la identidad del muerto. Pero al haber algo menos que atender, hay mucho más que atender: quién, por qué, cuándo, para qué. El blanco no se omite, se corre. Los griegos al asistir a una representación también sabían lo fundamental de la historia. El valor lo daba el artista en las lecturas que proponía de un material conocido por todos. Pero no es aquí donde quiero centrarme. Lo que me convoca a citar el texto es el modo en el que ocurren las cosas. Santiago Nasar es finalmente asesinado, pero el pueblo y, sobre todo, sus propios asesinos, hacen lo imposible porque ello no ocurra. Santiago más que dos matadores tiene un solo matador: el azar. Una cadena de casualidades sucede hasta el extremo mismo de la inverosimilitud (astutamente el narrador comenta que de no haber sido realidad hubiera sido increíble) para que por fin el designio de su muerte se cumpla. Y acá es donde leo yo lo trágico. Porque su muerte está casi fuera de cualquier voluntad. Increíblemente todos quieren que Santiago no muera (y más que nadie el lector, cuya esperanza late sin fundamento hasta el final) excepto el azar. Su muerte es trágica porque es ajena a toda voluntad. Su muerte es producto de un azar trágico. Diríamos, más prosaicamente, que Santiago es descuartizado bestialmente porque tuvo mala suerte. Ángela lo inculpó a ciegas, los hermanos se vieron familiarmente obligados a vengarla, sus amigos lo creían a salvo, su empleada no le leyó la advertencia que habían dejado bajo su puerta y hasta su propia madre le cerró la puerta para que se salvara sin saber que lo dejaba sin salida ante los desnudos cuchillos de los hermanos carniceros, a quienes  no les quedó otra que matarlo. Las responsabilidades son tan parciales, tan blandas, tan diluidas, que casi no las hay. El hecho de que el lector lo sepa de antemano hace pensar (sin más motivos que los que nos da la pericia de la construcción formal de la obra) en un destino, una predestinación. Pero esto resiste, creo yo, cualquier lectura desapasionada de la novela. Claro que uno podría hacer una lectura más rebuscada y llevarla por el lado de la búsqueda inconciente de la muerte (como alguna psicoanalista lo quiso para el Mersault de El extranjero) pero esto correspondería a una lectura freudiana en la que no vamos a decaer.

      El error trágico

      Pero, para seguir con la novela de García Márquez, la desgracia no se explica del todo por la sucesión de casualidades. Cuando Santiago por fin está llegando a su salvación, a la puerta de su casa, su madre, Plácida Linero, que había confesado que Santiago “fue el hombre de mi vida”, por error, le cierra la puerta, en los dos sentidos, y Nazar queda a disposición de los cuchillos carniceros que ya no tuvieron más escapatoria que matarlo. Es el error, la acción mal hecha sin intención la que provoca la muerte. El error se vuelve más terrible cuanto más lejanas son sus consecuencias a las deseadas por el responsable involuntario (el homicida culposo) del crimen. El error trágico más célebre de la literatura occidental creció en sus orígenes. Teseo promete a su padre Egeo, rey de Atenas, cambiar las velas de luto por otras blancas si es que resulta vencedor del temible minotauro en Creta. El héroe se distrae, se olvida, el padre mira desde un acantilado, entiende (mal) que su hijo ha muerto en la misión y se arroja al mar que desde entonces toma su nombre.
      El error trágico, como la fatalidad o azar trágico pone al hombre en un estado de desprotección, de precariedad, de indefensión ya no frente a potencias volitivas superiores sino frente a sus límites, a sus impotencias, a su pequeñez. Tanto Plácida Linero (que “mata” a un hijo) como Teseo (que “mata” a su padre) son protagonistas-testigos de la discapacidad, de la falla, de la tara (me hubiera soplado el gran Báñez) de todo hombre.


Conclusión
    
     Sin lugar a dudas, lo trágico es, además de un tema aparentemente universal, un poderoso dispositivo de lectura, ya que atraviesa, de una u otra manera, gran parte de nuestra literatura. Quizá porque atraviesa gran parte de nuestra vida. Pero más quizá porque hay una tragedia fundamental. En el extraordinario relato breve “El gesto de la muerte”, recopilado por Borges, Ocampo y Bioy, el jardinero del rey va a pedirle desesperadamente a éste que le preste sus caballos porque ha visto a la muerte esa mañana, quien lo ha amenazado, y quiere huir lejos hasta Ispahan. El rey le presta los caballos y el jardinero huye. Esa tarde, el propio rey encuentra a la muerte y le pregunta por qué le había hecho un gesto de amenaza a su jardinero, a lo que la muerte le respondió que no había sido de amenaza sino de sorpresa puesto que no estaba en Ispahan, donde debía encontrarlo aquella noche para llevarlo.
     La vida es trágica porque, como dijo alguien a quien llamaremos una vez más Borges, siempre termina mal porque termina en la muerte. Pero más trágica es, más patética, porque todos huimos denodada, candorosamente, todos los días de nuestras vidas, rumbo a Ispahan.

jueves, 9 de agosto de 2012

Discriminaciòn. 3er año de Construcciòn de la Ciudadanìa. Col. Del Alto Sol.


La discriminación en el mundo contemporáneo

La discriminación en el mundo actual

En nuestra sociedad, a pesar del avance de las normas tendientes a preservar los derechos de todos los habitantes, podemos observar múltiples casos de discriminación.
Debemos aclarar que estamos ante un caso de discriminación cuando personas o grupos sociales reciben un trato de inferioridad o se les niega la igualdad en el ejercicio de derechos reconocidos para el resto de las personas.
En el mundo contemporáneo el avance tecnológico transformó los medios de comunicación de tal forma que la especie humana ha vivido procesos migratorios masivos nunca antes vistos. Esto ha llevado a grandes masas de población a trasladar su lugar de residencia en busca de una mejor calidad de vida.
A su vez, la concentración de la riqueza en pocas manos y la creación de vastas áreas empobrecidas han significado la migración forzosa de millones de personas hacia otras sociedades con características culturales, religiosas y étnicas diferentes. Por esta causa el mundo actual presenta comunidades cada vez más heterogéneas donde parece ser más factible la discriminación que la asimilación de los desplazados. Debemos tener siempre presente que ninguna persona por propio deseo abandona su familia, costumbres y geografía. Los dolores que provoca el desarraigo son profundos y duran
toda la vida.
Estas nuevas sociedades plurales presentan un nuevo reto: la conformación de una cultura global que recién se encuentra en sus inicios.
¿Por qué discriminamos? La discriminación tiene su origen en los prejuicios. Estos son concepciones o ideas que nos formamos de otros hombres o de otras culturas a pesar de no conocerlos plenamente. Cuando una persona o grupo social considera válido algún argumento sostenido por un prejuicio tiende automáticamente a asignar a otros actitudes o valores sancionables o considerarlos inferiores.
En muchos casos estas concepciones tienen origen histórico y se trasladan de generación en generación. Muchas veces su aceptación es de tal magnitud que leyes discriminatorias llegan a incluirse en la legislación de algunos países.
Una característica típica de los prejuicios es la elaboración de un estereotipo donde se concentra características físicas y actitudinales de un determinado grupo social. Podemos poner como ejemplo el estereotipo femenino de la mujer desinteresada de los hechos sociales, políticos y económicos, ocupada de las labores hogareñas a la cual se le negaba sistemáticamente el derecho al voto y a cualquier participación política. Actualmente podemos observar el típico estereotipo femenino de la modelo que responde a los requerimientos físicos de la publicidad pero que no se preocupa por problemas sociales y cuyos juicios son carentes de valor o profundidad.
Todo acto discriminatorio es un hecho de violencia que genera en la persona perjudicada inconvenientes de diverso tipo (problemas psíquicos, complejos, autoaislamiento, etc).
En otras oportunidades la discriminación cae sobre toda una comunidad como la discriminación a los negros o los latinos en los Estados Unidos de América o a los inmigrantes en prácticamente todas partes del mundo, incluyendo nuestro país.
A continuación analizaremos algunas formas de discriminación.

Personas con capacidades diferentes
Una de las formas de discriminación más comunes en la sociedad es la que se efectúa con personas con deficiencias mentales, sensoriales o físicas.
En el primer tipo se incluyen desde quienes por alguna causa han perdido el equilibrio psíquico hasta los que poseen alguna forma de incapacidad vinculada a su capacidad de raciocinio.
Hablamos en tanto de personas con discapacidad sensorial a quienes no poseen la capacidad de disponer el uso de sus sentidos (vista, audición y el habla).
Las discapacidades físicas están vinculadas al ejercicio de la plena capacidad motora de las personas.
En cualquiera de estos casos la sociedad ha realizado históricamente una jerarquización de tipo biológico en la que las personas que padecen alguna de estas formas de discapacidad se encuentran en un escalón inferior a quienes no las padecen.
Si bien con el tiempo esta jerarquización va cayendo en desuso actualmente persisten prejuicios sobre sus posibilidades de desarrollo. Asimismo la falta de consideración de la sociedad hacia ellos los expone a situaciones complejas en la vida cotidiana.
Es común observar los edificios sin rampas para sillas de ruedas, automóviles
estacionados en los espacios destinados a vehículos especiales que utilizan las personas discapacitadas para trasladarse.
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Discriminación por Género

Tal como señalamos con anterioridad, gran parte de la historia de la humanidad estuvo signada por la creencia de la inferioridad de la mujer respecto al
hombre. Por esta causa se limitaban sus posibilidades laborales, educativas e incluso jurídicas. Aun hoy esta triste descripción sigue manteniéndose en muchas sociedades.
Debido a su capacidad reproductora se consideraba que el ámbito natural de la mujer era el cuidado de sus hijos quedando en manos de los hombres el resto de las actividades sociales.
El gran cambio en su situación puede encontrarse durante la segunda guerra mundial cuando ante la carencia de hombres se les asignaron trabajos en líneas productivas e incluso en el frente de combate.
A partir de este momento en el mundo occidental la mujer comenzó con una constante lucha por ampliar sus derechos hasta lograr la igualdad jurídica y social con respecto al hombre. En la actualidad los roles masculinos y femeninos son mucho más flexibles y las últimas barreras discriminatorias van cediendo. Esta afirmación no es universal ya que ciertas culturas sostienen aún la inferioridad femenina reservando para ellas tareas vinculadas al ámbito privado de la vida, como el cuidado de los hijos y las labores domésticas, prohibiéndoles la educción escolar o limitando el simple hecho de transitar
por las calles.

Discriminación por edad
Las acciones discriminatorias que lleva a la marginación de los adultos, especialmente quienes han finalizado su vida laboral es también un fenómeno reciente. Antiguamente se los respetaba por su experiencia y su capacidad de transmitirla a la generaciones venideras.
Esa visión fue cambiando hasta considerarlos actualmente como seres improductivos que necesitan la tutela de otra persona para tomar decisiones y conducir su vida. Esta visión de la ancianidad ha dejado de lado el valor de la experiencia y a considerarlos como un estorbo que limita el desarrollo de la vida de quienes lo rodean debido a la atención que requieren. En la actualidad la exaltación de la juventud los deja de lado generando el estereotipo de seres dependientes incapaces de realizar acciones positivas para la comunidad en la que viven.
Los niños han registrado avances en su situación en los últimos años. Es real que necesitan la asistencia de los adultos en los procesos de crianza y socialización. Sin embargo, los frecuentes abusos físicos, el sometimiento al trabajo infantil y la mendicidad al servicio de adultos ha llevado a la toma de conciencia por parte de las autoridades de establecer y hacer respetar sus derechos. Asimismo en la vida cotidiana también han logrado la posibilidad de ser escuchados y expresar sus opiniones para ser tenidos en cuenta.
La Convención de los Derechos del Niño y la lucha internacional contra la explotación del trabajo infantil son una muestra de la nueva postura frente a la situación de la niñez.

Otras formas de discriminación: Xenofobia y
Racismo

La xenofobia consiste en el rechazo irracional o el odio hacia los extranjeros. Tal como señalamos anteriormente los masivos procesos migratorios en el mundo actual la colocan en primer plano como problema discriminatorio en el mundo desarrollado.
Los actos de xenofobia suelen materializarse en agresiones físicas y verbales a lo que se suele sumarse la ridiculización de las tradiciones culturales de los extranjeros.
En muchos casos la masiva llegada de inmigrantes genera un falso temor a la pérdida de costumbres, creencias y valores propios señalando el riesgo de la deformación o extinción de una supuesta identidad nacional. El fascismo y el nazismo fueron dos sistemas políticos totalitarios que consideraban a los inmigrantes un cuerpo extraño en la nación y afirmaban que la ponían en riesgo de desintegración, al igual que la presencia de la comunidad judía.
Diferencias de raza, costumbres y creencias servían como excusa para una deliberada política xenófoba y racista. Actualmente los skinheads o cabezas rapadas, inspirados en estas ideologías, realizan actos violentos de diversa índole. Rechazan a quienes consideran diferentes, con marcadas actitudes intolerantes, acompañándolas con hechos violentos.
En ocasiones los propios estados contribuyen con la xenofobia. En muchos casos actúan guiándose por la opinión pública para perseguir a los extranjeros, dictando normas discriminatorias en el sistema educativo o bien limitando su ingreso al país de cualquier manera.
Alcanza con leer en los periódicos los casos de xenofobia en países de la Unión Europea como el incendio de complejos habitacionales habitados por inmigrantes turcos en Alemania o el muro que levanta Estados Unidos de América en su frontera con México, para aceptar que la xenofobia no es un problema del pasado.
Otras de las formas más comunes de discriminación es el racismo. Éste consiste en la creencia de la existencia de razas humanas superiores a otras. Si bien el concepto de raza en la actualidad ya es puesto en duda aun esta situación
no llegó a la población. La creencia de qué características vinculadas a la capacidad de raciocinio y a conductas tienen un origen genético común en todo un grupo humano sigue vigente a pesar del cuestionamiento que desde la genética se realiza a esta concepción. El racismo ha dado lugar a los peores crímenes de la humanidad como los genocidios anteriormente mencionados.

La Discriminación en nuestro país

Gran parte de la población de nuestro país, al menos parcialmente, es descendiente de inmigrantes. El grueso de esa inmigración llegó entre 1880 y 1930, es durante ese período que se construyen los estereotipos de italianos, españoles, turcos, etc. Estos estereotipos solían concentrar características físicas satirizadas y conductas socialmente negativas vinculadas con la avaricia o la higiene personal.
En la actualidad la discriminación con características xenofóbicas y racistas están vinculadas mayormente a la inmigración de países limítrofes.
A lo largo de nuestra historia diversos grupos sociales fueron discriminados por diversas causas. Alcanzaría con recordar el exterminio de los aborígenes tanto durante la colonización como con la campaña al desierto, la explotación de los negros esclavos durante el período colonial o a los migrantes del interior para quienes se creó el apodo de cabecita negra.
Todos estos grupos se veían sometidos (y lo mismo sucede en la actualidad) a expresiones xenófobas y racistas, a situaciones laborales de extrema explotación y salarios miserables.

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En nuestro país para combatir los actos discriminatorios se sancionó en 1988 la ley antidiscriminación obligando a reparar el daño moral y material ocasionado por aquella persona que los causare a través de cualquier actitud contraria a los derechos y garantías reconocidas en nuestra constitución. En la misma se toman en cuenta causales religiosas, ideológicas, raciales o por características físicas, sexo y condición social.
Es de señalar que el artículo 16 de nuestra Constitución Nacional establece la igualdad de todos los habitantes de nuestro país ante la ley.

La lucha contra la discriminación en el mundo
Las masacres ocurridas durante la segunda guerra mundial (1939-1945)
basadas en actos de xenofobia y racismo condujeron a la comunidad internacional a tomar medidas tendientes a eliminar la discriminación en el mundo. En 1948 la Organización de las Naciones Unidas estableció la Declaración Universal de los Derechos Humanos como respuesta a ese pasado y base para el futuro. A partir de allí se han multiplicado los acuerdos regionales y los organismos de control que tienden a evitar situaciones discriminatorias y a velar por el respeto a los derechos humanos.
En el año 2001 la conferencia mundial contra el racismo, la discriminación racial y las formas conexas de intolerancia determinó que todos los pueblos del mundo constituyen una única gran familia rica en su diversidad. Asimismo afirmó que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y están dotados de la posibilidad de contribuir constructivamente al desarrollo y bienestar de sus sociedades.
La Organización de las Naciones Unidas considera que la educación es indispensable para la eliminación de la discriminación en todas sus formas y que este tema debe estar incluido en los planes de estudios de todos los países.
La democracia tanto como sistema político como forma de vida incluye la tolerancia como uno de sus elementos fundamentales. Este sistema lleva a la convivencia de personas con diferentes ideas, religiones, costumbres y procedencias. El respeto por aquellos que tienen características diferentes facilita la convivencia y la integración en diferentes ámbitos compartidos.
La democracia puede ofrecer instituciones especializadas para las personas que han sufrido un acto discriminatorio y luchar contra los grupos o personas que exponen o reivindican actitudes de este tipo. En nuestro país se creó el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) que cumple estas funciones y promueve a través de diversas actividades los valores que sirven como base a la convivencia.

La discriminación positiva
Organizaciones no gubernamentales y el estado pueden ejercer la discriminación positiva a través de medidas de acción política que tiendan a la integración de los grupos discriminados y a la ampliación de derechos. Muchas empresas del estado poseen un cupo para dar trabajo a personas con capacidades diferentes, dándoles la posibilidad de acceder al mundo del trabajo. En nuestro país la Ley de Cupo promueve la participación política de las mujeres y obliga a los partidos políticos a un cupo mínimo de mujeres en sus listas de candidatos.
Muchas Organizaciones no gubernamentales promueven la integración de minorías a través de la divulgación de situaciones de marginación y discriminación o luchando por la ampliación de derechos hacia los sectores que aún no han sido beneficiados con alguno de ellos.

Un caso de discriminación positiva
La Ciudad de Buenos Aires ha dispuesto una serie de normas tendientes a realizar una discriminación positiva respecto a las personas con capacidades especiales o personasdiscapacitadas (ambos términos son indistintos). La Ciudad a través de la Ley 22, estableció como denominación oficial “personas con capacidades especiales” para todas aquellas que tuvieran algún tipo de discapacidad.
Con el Certificado Nacional de Discapacidad que se tramita en el Servicio Nacional de Rehabilitación y Promoción para las personas con Discapacidad o en el municipio donde reside la persona pueden obtenerse una serie de beneficios. La Ley 447 estableció un Régimen Básico e Integral para la prevención, rehabilitación y equiparación de posibilidades y oportunidades. La finalidad es la inserción plena de las personas discapacitadas a la sociedad.
Los beneficios se extienden a los impuestos que brindan a la ciudad. Los discapacitados de la ciudad pueden gestionar la exención del pago de Alumbrado, Barrido y Limpieza en caso que tengan una propiedad.
Asimismo los automóviles que sean propiedad de discapacitados o sus cónyuges pueden tramitar la exención del pago de patentes. Los automóviles acondicionados para discapacitados suelen ser muy costosos por lo que las patentes suelen tener un elevado precio. Por esta circunstancia se decidió evitarles el pago de las mismas.
Se incluye en esta medida los automóviles pertenecientes a cónyuges ya que los mismos son utilizados para trasladar a discapacitados.
Asimismo, la adquisición de automóviles para discapacitados está beneficiada con exenciones de impuestos, y en caso de adquirirse en el exterior están libre de derechos de importación.
Otros beneficios son: el derecho al acceso gratuito en las líneas de transporte público terrestre como colectivos, trenes y subterráneos, con la sola presentación del certificado de discapacidad, normas especiales para acceder al sistema de jubilaciones y pensiones, acceso a espectáculos públicos.
El tratamiento de la discapacidad en la Ciudad de Buenos Aires es un claro caso de discriminación positiva con normas legales específicas que la contemplan.

ACTIVIDADES

Actividad práctica nº 1

¿Cuáles son las características de los skinheads? ¿Cómo lo podés relacionar con nuestro tema?

El asesinato de un joven en 2005

Cuatro skinheads, a juicio por un crimen
Cuatro skinheads (cabezas rapadas) están cada vez más cerca de ser juzgados por el crimen de un joven en la puerta de un boliche en 2005.(...)
El asesinato de Iván Kotelchuk, de 19 años, fue el 12 de junio a la salida del boliche “Dark”, cuando unos 15 skinheads atacaron a un grupo de darks (una tribu urbana pacífica, cuyos miembros visten de negro). Ahí Kotelchuk fue atacado a puñaladas y golpeado ferozmente. (...)
El grupo de skinheads, según fuentes policiales, estaba armado con cuchillos y sevillanas y además llevaba en sus bolsos bombas molotov...

Diario Clarín, sábado 30 de septiembre de 2006. Página 70
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Actividad práctica nº 2

Comenzó en Jujuy el XXI encuentro nacional de mujeres.

Las mujeres tienen la palabra.
En esta ciudad están reunidas más de quince mil mujeres de todo el país, muchas de las cuales se quedaron en la antesala del acto, porque la vieja estación quedó chica. (...) Luego se hizo una larga enunciación de merecimientos “ nos merecemos jubilaciones sin aportes como amas de casa porque trabajamos toda la vida en tareas domésticas sin cobrar salario, trabajo porque más de la mitad de la población argentina está bajo la línea de pobreza y la mayoría somos mujeres. Más de la mitad de los salarios en negro corresponden a mujeres...
La lista siguió con la exigencia de “trabajos acordes a nuestra capacidad y capacitación para tenerlos mejores. También “trato digno, sin acosos laborales ni sexuales; la tierra que trabajamos; trato igualitario siendo inmigrantes; salud gratuita, porque en Argentina hay un millón de abortos clandestinos al año y uno de cada tres termina con la muerte de mujeres, trato digno en nuestras casas porque todos los días miles de mujeres son violadas y abusadas, muchas de ellas en el seno de sus propios hogares y aun por sus
propias parejas...

Diario Página 12 , 15 de octubre de 2006, página 23.

1) ¿Con cuál de los temas vistos se relaciona esta información periodística?
2) ¿Cuáles son sus reclamos?
3) ¿Hacen referencia a situaciones de discriminación?
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